Un algoritmo es una serie de pasos bien definidos y finitos que permiten resolver un problema o realizar una tarea. En la vida diaria y en la informática, los algoritmos organizan acciones desde recetas de cocina hasta programas de computador. Este ensayo explica qué es un algoritmo, sus características principales, los tipos más comunes, por qué existen múltiples algoritmos para un mismo problema y qué ocurre si se altera su orden.
Un algoritmo es una secuencia ordenada de instrucciones que, al seguirse correctamente, conduce a la solución de un problema específico. Sus instrucciones deben ser claras, comprensibles y ejecutables por una persona, una máquina o cualquier agente capaz de seguir pasos. Los algoritmos tienen un objetivo concreto y, al aplicarse, producen un resultado o estado final esperado. A continuación, se describen cinco características fundamentales que todo algoritmo debe presentar: finitud (todo algoritmo debe acabar después de un número finito de pasos), definición (cada paso debe estar claramente definido), entrada (un algoritmo puede requerir cero o más datos de entrada para comenzar su proceso), salida (debe producir al menos una salida o resultado) y efectividad (cada operación en el algoritmo debe ser realizable en un tiempo finito).
Los algoritmos se clasifican según distintos criterios. Entre los más relevantes para el estudio general y la informática están: algoritmos por método de resolución (exactos, heurísticos y probabilísticos), algoritmos por paradigma de diseño (divide y vencerás, programación dinámica, fuerza bruta, búsqueda y ordenamiento, backtracking, algoritmos voraces), algoritmos por área de aplicación (ordenamiento, búsqueda, grafos, criptografía, compresión, etc.) y algoritmos deterministas vs. no deterministas.
Existen múltiples algoritmos para un mismo problema por varias razones: eficiencia y recursos, simplicidad de implementación, escalabilidad, restricciones prácticas, calidad de la solución, y paralelización y arquitectura. Estas diferencias implican que varios algoritmos resuelven el mismo problema pero con compromisos distintos entre tiempo, espacio, exactitud y complejidad de implementación.
El orden de las instrucciones en un algoritmo es crucial. Cambiar el orden puede tener distintos efectos: resultados incorrectos, pérdida de eficiencia, terminación no garantizada o tolerancia en algoritmos conmutativos. En resumen, el orden define la lógica y la dependencia entre pasos; modificarlo sin analizar las consecuencias puede invalidar el algoritmo o degradar su desempeño.
Los algoritmos son herramientas esenciales para resolver problemas mediante pasos claros y ordenados. Sus características aseguran que sean útiles y confiables. La variedad de algoritmos para un problema refleja la diversidad de objetivos y restricciones en situaciones reales. Finalmente, el orden de las instrucciones es determinante: respetarlo garantiza corrección y eficiencia, mientras que alterarlo puede provocar errores o peores resultados.
Recomendación para responder la actividad: redacta respuestas claras y breves a cada pregunta usando los apartados anteriores como guía. Asegúrate de incluir ejemplos sencillos (por ejemplo, una receta como algoritmo) y, si lo deseas, menciona un algoritmo conocido (como búsqueda binaria) para ilustrar diferencias de eficiencia.